II, 5.5 - Las Facultades o modos de integración: Géneros y especies literarios integrados en el Quijote



Crítica de la Razón Literaria
El Materialismo Filosófico como Teoría de la Literatura

Jesús G. Maestro
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Índices







Las Facultades o modos de integración: 
Géneros y especies literarios integrados en el Quijote

Referencia II, 5.5





Doré, Don Quijote y los leones
El concepto de facultad, de acuerdo con la teoría de los géneros literarios desarrollada por el Materialismo Filosófico, designa las partes integrantes o extensionales de una obra literaria concreta dadas por relación a la especie a la que esta obra pertenece. En este caso, se considerarán como partes extensionales del Quijote aquellas que, integradas en esta novela, la adscriben a la especie de novela de géneros y especies, dada la multiplicidad de géneros y de especies literarios en ella contextualizados e intertextualizados, si bien de forma diferente frente a otras especies del mismo género.

Quiere decirse con esto que los rasgos propios de las especies literarias integradas en el Quijote, por el hecho de estarlo en el Quijote y no en otra novela de su misma especie, serán objeto de una construcción y un tratamiento diferencialmente específico (frente a otras novelas de la misma especie). En consecuencia, se identificarán como facultades del Quijote los tratamientos diferenciales, críticos o heterodoxos, de las distintas especies literarias integradas en esta novela, bajo la forma de literatura caballeresca, novela de aventuras, novela epistolar, novela morisca, relato autobiográfico, novela pastoril, novela renacentista italiana, novela picaresca y relato fantástico.

Como he indicado en el apartado anterior, los paradigmas proceden isológica o analógicamente —buscan la semejanza—, al interpretar las partes determinantes o intensionales de una obra literaria, dadas en la especie, desde el punto de vista del género al que pertenece. A su vez, las facultades proceden de forma sinalógica o diferencial, a partir de la relación de afinidad o proximidad establecida entre las partes integrantes o extensionales de la obra literaria[1]. Estas partes integrantes o aditivas coexisten extensionalmente en la obra literaria, pero no de forma armónica u ortodoxa, tal como cabría esperar a la luz de la tradición de la que proceden, sino de forma conflictiva y dialéctica, tal como pretende dejar constancia un artífice que, como Cervantes, plantea en su novela problemas radicales y complejos de la vida real, de naturaleza histórica, social, política y religiosa.

A continuación, voy a organizar la interpretación de las facultades extensionalizadas en el Quijote en tres grandes grupos, que se corresponden con las tres categorías principales de la genología literaria. En consecuencia, examinaré las facultades cervantinas de la narración, del teatro y de la poesía, como géneros y especies literarios integrados o extensionalizados en el Quijote, de modo que facultan a esta novela de forma diferente frente a otras de su misma especie. Se trata, en suma, de partes extensionales o integrantes del Quijote que, identificables como especies literarias, se contextualizan e intertextualizan en esta novela de forma específica y diferencial frente a otras novelas de la misma especie.







Nota

[1] Sobre isología y sinalogía, vid. García Sierra (2000). La isología designa, según el Materialismo Filosófico, la unidad entre términos que no mantienen relaciones de afinidad, contigüidad o proximidad. Se trata de términos que no están en contacto, desde un punto de vista funcional, y que, por lo tanto, no suelen formar parte de totalidades atributivas. Semejanza, analogía u homología, suelen ser propiedades isológicas. Caracterizan a términos que se dan en totalidades distributivas. Los dientes como perlas son términos isológicos. Las metáforas y símiles son figuras retóricas isológicas por excelencia. Por su parte, la sinalogía designa la unidad entre términos que mantienen vínculos, contactos, relaciones operativas y funcionales de afinidad, conexión, etc., no solo espacial o estática, sino también causal o dinámica, sea de atracción (unívoca) o de interacción (mutua). Este tipo de términos suelen formar parte de totalidades atributivas (como los órganos del cuerpo humano, cuyo funcionamiento está solidariamente coordinado y concertado). El verso y la rima son términos sinalógicos de la métrica. Por otro lado, la metonimia es la figura retórica sinalógica por excelencia. La unidad entre los elementos sintácticos de una novela (personajes, tiempos, espacios, acciones o funciones narrativas y diálogo) es sinalógica, mientras que la unidad entre los elementos sintácticos homólogos de novelas diferentes es isológica (los personajes del Quijote de Cervantes respecto al Quijote de Avellaneda, a Tom Jones de Henry Fielding o Ana Karenina de Tolstoi, por ejemplo). Las obras literarias son unidades sinalógicas, construidas a partir de términos relacionados entre sí formal y materialmente (es decir, gnoseológicamente), mientras que las interpretaciones de tales o cuales términos constitutivos de las obras literarias serán unidades isológicas, esto es, totalidades construidas a partir de términos que, pertenecientes a unidades literarias distintas, mantienen entre sí relaciones de analogía, semejanza u homología.






Referencia bibliográfica de esta entrada


  • MAESTRO, Jesús G. (2004-2015), «TÍTULOdeENTRADA», Crítica de la Razón Literaria. El Materialismo Filosófico como Teoría de la Literatura, Vigo, Editorial Academia del Hispanismo (II, 5.5), edición digital en <http://goo.gl/CrWWpK> (01.12.2015).


Bibliografía completa de la Crítica de la Razón Literaria





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